Revista NEYART
ISSN: 2992 - 7161
sentido, se ha encontrado que la presencia de modelos femeninos y ambientes educativos que fomenten la
identificación positiva con la ciencia contribuyen significativamente a disminuir estas brechas (Hernández Herrera,
2022).
La formación docente también desempeña un rol crucial en este proceso. Diversos estudios señalan que las
limitaciones en la capacitación del profesorado, especialmente en metodologías activas y en el uso de tecnologías
educativas, reducen el alcance de una enseñanza verdaderamente interdisciplinaria, como la que exige este enfoque
(Malusay et al., 2025). En contraste, cuando los docentes consolidan sus conocimientos tecnológicos, pedagógicos
y disciplinarios, logran crear ambientes de aprendizaje que despierten curiosidad, fomenten el pensamiento crítico
y vinculen los contenidos con situaciones del mundo real, factores clave para orientar vocacionalmente a los
estudiantes hacia áreas científicas.
Por su parte, revisiones sistemáticas demuestran que la integración de estrategias didácticas como el aprendizaje
basado en proyectos, la indagación guiada y la resolución de problemas incrementa de forma significativa la
motivación estudiantil y favorece el desarrollo de competencias altamente valoradas en carreras STEM, entre ellas
la creatividad, la alfabetización digital y la capacidad analítica como se menciona en Ortega-Macías et al., 2025, y
en Ramos Doria & Núñez, 2024. Estas metodologías permiten a los jóvenes explorar intereses personales,
comprender aplicaciones prácticas del conocimiento científico y desarrollar la confianza necesaria para considerar
trayectorias vinculadas con la ingeniería, la tecnología o las ciencias naturales.
No obstante, la elección vocacional también está influida por factores externos al aula. Entre ellos destacan el apoyo
emocional y académico de la familia y los amigos, la disponibilidad de recursos educativos y las expectativas que
el entorno social asigna a determinadas profesiones. En una revisión reciente sobre educación media superior, se
identifica que la autoeficacia, el acompañamiento familiar y la percepción de oportunidades laborales constituyen
elementos decisivos en la elección de carreras STEM tal y como se menciona en Díaz Avalos et al., 2025. Cuando
estos apoyos son insuficientes o se presentan sesgos de género, la probabilidad de que los estudiantes opten por
estas áreas disminuye, especialmente entre quienes provienen de contextos con rezagos socioeconómicos.
A su vez, el análisis de tendencias educativas revela que las preferencias vocacionales están estrechamente
relacionadas con las dinámicas del mercado laboral y con la percepción de empleabilidad. En algunos contextos, la
baja visibilidad de oportunidades profesionales o la falta de claridad sobre los beneficios de las disciplinas STEM
limitan su atractivo para los jóvenes (Biel-Maeso et al., 2022). A pesar de ello, iniciativas especializadas diseñadas
que brindan experiencias prácticas, como laboratorios, clubes tecnológicos o iniciativas extracurriculares, han
mostrado resultados alentadores, particularmente cuando se orientan a estudiantes de educación media superior que
se encuentran en una etapa crucial de definición vocacional (Pantoja Amaro et al., 2020).
Edición 4 | Vol. 4 – No. 3 | Enero – junio 2026 |
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Artículo de Investigación Original