Revista NEYART  
ISSN: 2992 - 7161  
LA LECTURA A NIVEL SUPERIOR: ANÁLISIS DE SU  
IMPORTANCIA EN EL DESARROLLO PROFESIONAL DE  
FUTUROS DOCENTES NORMALISTAS EN MÉXICO  
HIGHER EDUCATION READING: ANALYSIS OF ITS  
IMPORTANCE IN THE PROFESSIONAL DEVELOPMENT OF  
FUTURE NORMAL SCHOOL TEACHERS IN MEXICO  
Hernández Luna Angélica  
Universidad de América del Norte  
Brauer Aguilar Martha Susana  
Tecnológico Nacional de México  
Gómez Landeros Ofelia  
Universidad Autónoma Metropolitana  
Guerrero Preciado Mariana  
Escuela de Administración Pública de la CDMX  
Sánchez Aguirre Fabián  
Universidad de América del Norte  
| Recibido: 28/02/2026 | Aceptado: 03/04/2026 | Publicado: 04/05/2026  
Esta obra está bajo  
una licencia internacional  
Creative Commons Atribución 4.0.  
Página 157  
Revista NEYART  
ISSN: 2992 - 7161  
Resumen-- El presente artículo analiza la relevancia de la lectura en la formación inicial de los docentes  
en las Escuelas Normales de México. A través de una metodología de investigación documental  
proveniente de diversas fuentes de México, Latinoamérica y España, se explora el rol del docente como  
formador de futuros lectores, la importancia de la lectura dentro del currículo normalista de nuestro país  
en el marco de la Nueva Escuela Mexicana, así como algunas propuestas para acercar la lectura a la  
comunidad estudiantil normalista. Los hallazgos sugieren que el discurso institucional respecto a la  
lectura no corresponde con las prácticas reales de lectura de los estudiantes. Se concluye que la  
consolidación de un perfil docente como mediador cultural requiere transformar la lectura de una  
obligación académica a una práctica de libertad que aporte a la formación integral del futuro docente,  
y como consecuencia, de las infancias y adolescencias que estarán a su cargo.  
Palabras clave-- Formación inicial docente, Escuelas Normales, lectura, NEM.  
Abstract-- This article analyzes the relevance of reading in the initial training of teachers in Escuelas  
Normales in Mexico. Through a documentary research methodology drawing on diverse sources from  
Mexico, Latin America, and Spain, it explores the importance of reading within the teacher training  
curriculum in Mexico, within the framework of the New Mexican School model. It also examines the  
teacher's role as a shaper of future readers and proposes ways to make reading more accessible to the  
student body. The findings suggest that the institutional discourse on reading does not align with  
students' actual reading practices. The article concludes that consolidating a teacher profile as a cultural  
mediator requires transforming reading from an academic obligation into a practice of freedom that  
contributes to the holistic development of future teachers and, consequently, to the children and  
adolescents they will be responsible for.  
Keywords-- Initial teacher training, reading, Normal Schools, New Mexican School model.  
INTRODUCCIÓN  
La importancia de la lectura en procesos de enseñanza-aprendizaje es ineludible. Desde la educación  
inicial hasta posgrado, la lectura es una de las puertas de acceso al conocimiento. La habilidad lectora no  
algo que se adquiere en un periodo concreto de la vida y ahí termina, sino que “la apropiación y el uso de  
la lectura en las sociedades letradas se inician muy pronto y no se acaban nunca, pues siempre es posible  
profundizar en la competencia lectora” (Solé, 2012). La lectura puede mirarse desde distintos ángulos y  
perspectivas, y hablar del tema es inagotable debido a que, como lo afirma Rodríguez de  
Edición 4 | Vol. 4 Núm. 3 | enero junio 2026 |  
Página 158  
Artículo de Investigación Original  
Revista NEYART  
Moreno (2015), es un vehículo en la “interiorización de la cultura en todos los aspectos: sociales,  
económicos, morales, geográficos, históricos, artísticos…, pero, además, es una forma que nos permite  
conocernos a nosotros mismos, valorar nuestras capacidades, objetivizar nuestras formas de ser, de sentir,  
de pensar, de comunicarnos”.  
En teoría, debería ser un proceso que nos acompañaría a lo largo de la vida, sin embargo, existen diversas  
causas del por qué no sucede de esta manera. En México, el promedio de libros que se leen por año dista  
mucho del nivel de lectura alcanzado en países como Japón o Estados Unidos (47 y doce  
respectivamente), en contraste con los 4.2 libros leídos en promedio por el sexo masculino y 3.7 libros al  
año leídos por mujeres, lo que además evidencia una brecha de género1. Los resultados arrojados en 2025  
por el Módulo sobre Lectura (MOLEC) realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía  
(INEGI), mostraron que la población que más lee se encuentra entre los 12 y 24 años, especialmente  
libros y material digital. No obstante, de acuerdo con los resultados de la prueba PISA realizada en 2022,  
nuestro país se ubica estadísticamente por debajo del promedio establecido por la Organización para la  
Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).  
El fomento a la lectura es una responsabilidad que recae en distintos ámbitos, comenzando en el seno  
familiar para después consolidarse en las instituciones educativas. Es aquí donde los profesores cumplen  
una función esencial, ser el vínculo entre el alumno y la palabra escrita. No se trata únicamente de enseñar  
la habilidad técnica de decodificación, sino de un proceso cognitivo complejo que permita la construcción  
de significados y el desarrollo del pensamiento crítico. El objetivo general del presente documento es  
analizar la importancia de la lectura en la formación de futuros docentes normalistas en México. A partir  
de esta investigación, se pretende generar un mejor entendimiento sobre la función del docente como  
formador de futuros lectores infantiles y juveniles en la complejidad del mundo contemporáneo, y de qué  
manera las escuelas normales pueden coadyuvar en el logro de ese propósito. Como objetivos específicos,  
se encuentran:  
Reflexionar sobre el rol del docente como formador de futuros lectores.  
Establecer la importancia de la lectura dentro del currículo normalista.  
1 Datos obtenidos de la Revista Forbes México en su artículo Mexicanos leen en promedio cuatro libros al año, muy lejos de  
Japón y Estados Unidos.  
Edición 4 | Vol. 4 Núm. 3 | enero junio 2026 |  
Página 159  
Artículo de Investigación Original  
 
Revista NEYART  
Proponer estrategias para trabajar dentro de las aulas normalistas para fomentar la lectura.  
El sistema educativo mexicano se encuentra en un proceso de redefinición estructural impulsado  
por el modelo educativo conocido como la Nueva Escuela Mexicana (NEM), la cual permea el ámbito de  
la formación docente dentro de las escuelas normales. En este escenario, la lectura y la escritura se  
posicionan no sólo como habilidades lingüísticas, sino como ejes transversales para el éxito académico,  
la formación integral del estudiante y la transformación social (Vicente Mejía, 2024). Para el estudiante  
normalista, la lectura representa la puerta de entrada a la "sociedad del conocimiento" (Barboza Marcano,  
2007), funcionando como una herramienta intelectual que permite la actualización constante y el futuro  
ejercicio de una pedagogía crítica.  
Reflexionar sobre la relevancia que ocupa la lectura en la educación superior, específicamente en la  
formación de futuros docentes y los temas que de ella puedan derivarse, tales como los hábitos lectores de  
los futuros profesores, las metodologías y estrategias de enseñanza para la lectura o el mejoramiento de  
prácticas pedagógicas dentro de las escuelas normales por parte del profesorado formador de docentes,  
tendrá como resultado intervenciones pedagógicas sustentadas y conscientes desde los primeros  
acercamientos a las escuelas de educación básica por parte de los estudiantes normalistas, generando una  
conexión entre teoría y práctica desde los primeros semestres, cualidad por excelencia que distingue a las  
escuelas normales.  
DESARROLLO  
Esta investigación se llevó a cabo bajo una metodología de análisis documental para indagar sobre la  
importancia de la lectura en la formación inicial de futuros docentes normalistas. Este método permite la  
recuperación, análisis e interpretación de datos derivados de documentos existentes para generar nuevos  
conocimientos sobre un fenómeno. En un primer momento se buscaron fuentes de información  
relacionadas con la lectura y su relevancia en contextos de educación superior en general, para después  
limitar la búsqueda a fuentes que se relacionaran específicamente con la formación docente en escuelas  
normales de nuestro país, encontrándose con fuentes de corte tanto cuantitativo como cualitativo.  
Se utilizaron plataformas digitales tales como Google Académico, Redalyc, SciELO y Dialnet para la  
búsqueda de diversos documentos en español y uno en inglés, así como publicaciones en revistas  
electrónicas pertenecientes a distintas universidades como La Salle, la Universidad Autónoma  
Edición 4 | Vol. 4 Núm. 3 | enero junio 2026 |  
Página 160  
Artículo de Investigación Original  
Revista NEYART  
Metropolitana y la UNAM. Aunado a ello, se retomaron diferentes artículos que aparecen en revistas  
normalistas, como la Revista Magisterio, Somos Normalistas y Clubs de Lectura Normales, todas  
publicadas por instancias gubernamentales.  
Se priorizaron artículos y publicaciones a partir del año 2020, sin embargo, adicionalmente se tomaron  
en cuenta trabajos anteriores a este periodo debido a que resultaron valiosos para la construcción del  
documento, además de que las fuentes relacionadas con el tema resultaron insuficientes. A pesar de que  
el presente estudio pretende enfocarse en la educación normalista en México, se retoman publicaciones  
de otros países que pueden aportar luz al mejoramiento de prácticas pedagógicas dentro de las escuelas  
normales de nuestro país. Se emplearon las siguientes frases para la búsqueda de información: importancia  
de la lectura a nivel superior, lectura y formación docente, lectura en la educación normalista, currículo  
normalista en México, lectura en la NEM, plan de estudios 2022.  
Antecedentes  
Uno de los estudios más citados respecto a la temática expuesta corresponde al de Applegate y Applegate  
(2004), en donde se expone que la motivación es uno de los tantos factores que interviene en el desarrollo  
de la competencia lectora. Examina los hábitos y actitudes lectoras de los estudiantes en formación  
docente en una universidad de Estados Unidos, dividiéndolos en lectores entusiastas y poco entusiastas a  
partir de un instrumento de medición que permitió observar cómo los estudiantes reportaron bajos niveles  
de lectura voluntaria, así como una concepción utilitaria de la lectura, limitada principalmente a exigencias  
académicas.  
De esta manera surge el término The Peter Effectque titula dicho estudio, haciendo alusión a un pasaje  
bíblico donde un hombre lisiado pide a San Pedro una limosna, a lo que el apóstol responde que no puede  
darle plata ni oro, pues es algo que él mismo no posee. De ahí la conclusión que los docentes no pueden  
promover competencias ni actitudes que ellos mismos no han desarrollado. En el ámbito de la lectura, lo  
anterior implica que los profesores con bajo o nulo compromiso lector difícilmente podrán fomentar el  
gusto, el hábito y la motivación por esta actividad en sus estudiantes.  
El estudio destaca que las prácticas y creencias del profesorado influyen directamente en la enseñanza de  
la lectura y en el desarrollo de actitudes lectoras en los estudiantes. Si un docente no tiene una relación  
cercana con la lectura, difícilmente sus alumnos lo harán. En consecuencia, los autores  
Edición 4 | Vol. 4 Núm. 3 | enero junio 2026 |  
Página 161  
Artículo de Investigación Original  
Revista NEYART  
argumentan que la falta de hábitos lectores sólidos en los docentes en formación representa un obstáculo  
no sólo para una alfabetización efectiva, sino para promover en sus estudiantes el amor por la lectura.  
Finalmente, Applegate y Applegate (2004) subrayan la necesidad de que los programas de formación  
docente incorporen estrategias orientadas al desarrollo de una identidad lectora positiva, promoviendo  
experiencias significativas de lectura que fortalezcan tanto la competencia como la motivación lectora de  
los futuros maestros. Este punto se profundizará más adelante respecto a la función de las instituciones  
formadoras de docentes y cómo podrían coadyuvar en el mejoramiento de prácticas lectoras.  
El docente como modelo lector  
“Ser maestro debería ser sinónimo de ser lector”, afirma categóricamente Garrido (2004) cuando habla de  
su experiencia frente al programa de lectura impulsado por el gobierno de México conocido como los  
Rincones de Lectura en los años noventa. Es decir, la lectura debería ser una condición sine qua non de la  
labor docente, y aunque pudiera parecer una cuestión obvia, diversos estudios demuestran lo contrario.  
Investigaciones recientes señalan que muchos docentes en formación mantienen una relación "compleja"  
con la lectura, oscilando entre el deber ser académico y hábitos personales limitados (Elche Larrañaga &  
Yubero Jiménez, 2019).  
Cuando Garrido (2004) señala que “los niños necesitan estar rodeados de adultos lectores”, pone de  
manifiesto la enorme responsabilidad que los padres de familia, docentes, y demás personas de la  
comunidad tienen respecto a convertirse en modelos para las futuras generaciones. Sin embargo ¿Qué  
sucede si el profesor no se concibe a sí mismo como una persona lectora? Durante la construcción de la  
identidad docente, proceso que inicia desde los años de formación académica, se ponen en juego  
experiencias previas del docente en formación, su concepción acerca del mundo y de sí mismo, sus  
valores, creencias, metas, hábitos y expectativas personales y profesionales. De ahí la importancia de  
revisar cuál es la relación que el estudiante normalista ha forjado con la lectura y cómo su percepción  
respecto a ella afecta sus hábitos lectores. Granado (2014) lo expresa concretamente en las siguientes  
líneas:  
Los docentes cuentan con una historia individual y colectiva como lectores, llena de vivencias concretas de lectura  
que vendrán a servir de lentes a la hora de interpretar, reaccionar, valorar y actuar en contextos y situaciones de  
enseñanza-aprendizaje de la lectura (Granado, 2014).  
Edición 4 | Vol. 4 Núm. 3 | enero junio 2026 |  
Página 162  
Artículo de Investigación Original  
Revista NEYART  
Moguel Morales (2025) declara que existe un notable "desencanto con las páginas" en la escuela  
contemporánea. La transición hacia la era digital y la inmediatez de la información han provocado un  
alejamiento de la sabiduría profunda, centrándose “en recursos digitales breves, memes educativos,  
infografías y resúmenes superficiales”, que dejan a la lectura como una herramienta “instrumental,  
fragmentaria y utilitaria”, más que como un medio para repensar la realidad y fomentar el pensamiento  
crítico y reflexivo. De acuerdo con la autora, esto se traduce en una afectación a la capacidad de desarrollar  
competencias pedagógicas, y que tarde o temprano, impactará en las aulas. Estas actitudes contrastan con  
el papel que se espera del docente como modelo lector dentro del aula.  
La lectura en el currículo normalista  
Las escuelas normales en México son consideradas históricamente como instituciones formadoras por  
excelencia de futuros docentes de educación básica. Dentro de sus planes y programas de estudio, la  
inclusión de asignaturas enfocadas a la comprensión y expresión escrita han sido un pilar fundamental  
para la formación de docentes de educación inicial, primaria y secundaria, independientemente del modelo  
o enfoque educativo en boga. Actualmente, en el marco del modelo educativo vigente, la Nueva Escuela  
Mexicana, la lectura juega un rol fundamental para el desarrollo integral del estudiante.  
La NEM propone diversas modalidades de lectura y escritura, procesos que se encuentran íntimamente  
vinculados. Como expresa Andreu (2018, citado en Vicente Mejía, 2024), dichas modalidades se derivan  
de las necesidades de un mundo cambiante, las cuales se clasifican en:  
Lectura crítica: Interpretación profunda de textos.  
Lectura comprensiva: Enfatiza la asimilación de conceptos claves en textos diversos.  
Lectura recreativa o literaria: Se percibe como fuente de placer, entretenimiento,  
creatividad e imaginación a través de la literatura.  
Los tipos de lectura antes expuestos pueden verse reflejados en distintos cursos del currículo normalista  
enfocados a la atención de niños, niñas y adolescentes. Como ejemplo de ello se encuentran los cursos  
“Literatura infantil y prácticas de literacidad” en la Licenciatura en Educación Preescolar en tercer  
semestre; “Literatura y mediación lectora” del segundo semestre de la Licenciatura en Educación  
Primaria, así como “Desarrollo de la literacidad” en tercer semestre; “Didáctica de la lengua y la literatura”  
en tercer semestre y “Didáctica de la lectura” para quinto semestre en la Licenciatura en Enseñanza y  
Edición 4 | Vol. 4 Núm. 3 | enero junio 2026 |  
Página 163  
Artículo de Investigación Original  
Revista NEYART  
escritacorrespondiente al cuarto semestre de la Licenciatura en Enseñanza y Aprendizaje del Inglés  
(Dirección General de Educación Superior para el Magisterio [DGESuM], 2022).  
Los cursos antes mencionados se relacionan con aquellas licenciaturas de las escuelas normales en donde  
parte importante de sus esfuerzos son encaminados al desarrollo de la competencia lectora en estudiantes  
de educación básica. Esto no significa que los estudiantes normalistas pertenecientes a otras  
especialidades, por ejemplo, un alumno de la Licenciatura en Enseñanza y Aprendizaje de las  
Matemáticas, no puedan o no deban desarrollar habilidades lectoras tanto en ellos mismos como en sus  
futuros estudiantes. La promoción y el desarrollo de la competencia lectora forma parte medular, de  
manera implícita o explícita, de todas las licenciaturas que componen el sistema de educación normal de  
todo el país, tal como se expresa en las siguientes líneas:  
En México, las escuelas normales han sido históricamente el corazón de la formación de docentes, guardianes y  
sembradores del conocimiento. A lo largo de generaciones, han forjado educadores que no solo transmiten contenidos  
académicos, sino que también inspiran valores, pensamiento crítico y amor por la cultura. Hoy, en medio de un  
contexto social y tecnológico en constante cambio, las normales se reinventan y fortalecen su papel como promotoras  
de la lectura, consolidando una comunidad cada vez más unida en torno a los libros. Hoy, en medio de un contexto  
social y tecnológico en constante cambio, las normales se reinventan y fortalecen su papel como promotoras de la  
lectura, consolidando una comunidad cada vez más unida en torno a los libros (DGESuM, 2025).  
En esta sección cabe señalar algunos rasgos del perfil de ingreso al sistema de educación normal  
y cómo se relacionan con la lectura. Los conocimientos, capacidades, habilidades, actitudes y valores para  
ingresar a las escuelas normales están establecidos en el Acuerdo 16/08/22, del cual se retoman los  
siguientes puntos:  
Aprender a aprender por iniciativa e interés propio a lo largo de la vida  
Buscar, sintetizar y transmitir información proveniente de distintas fuentes utilizando  
pertinentemente distintos tipos de lenguaje  
Comunicarse y expresar sus ideas tanto de forma oral como escrita  
La lectura no se encuentra de forma explícita en los puntos anteriores, sin embargo, procesos como  
el de aprender a aprender, el manejo de información o la comunicación conllevan procesos de  
comprensión lectora a través de distintas fuentes, impresas o digitales. Dentro de las competencias  
disciplinares básicas del bachillerato, nivel educativo anterior al ingreso a la educación normal, ya se  
Edición 4 | Vol. 4 Núm. 3 | enero junio 2026 |  
Página 164  
Artículo de Investigación Original  
Revista NEYART  
establece la lectura como parte esencial del perfil de egreso, independientemente de la modalidad de nivel  
medio superior que se haya cursado.  
En el Acuerdo antes mencionado donde se estipula el perfil general de egreso, se menciona que el futuro  
docente será capaz de producir saber y conocimiento pedagógico, didáctico y disciplinar, así como  
reconocer y valorar la investigación educativa y la producción de conocimiento desde la experiencia. Estos  
puntos se encuentran íntimamente relacionados con el modelo de investigación-acción, donde la “teoría y  
la práctica dialogan” (Latorre, 2004). Para que el estudiante normalista pueda entablar esta conversación  
con los autores, necesita las estrategias de comprensión lectora necesarias y poder llegar así al siguiente  
nivel, el cual es desarrollar “el pensamiento reflexivo, crítico, creativo y sistémico” (SEP, 2022).  
A decir de Moreira Moreira e Hidalgo Valverde (2023), la lectura a nivel universitario debe ir más allá de  
la simple absorción de información, para pasar a convertirse en un proceso crítico “para el desarrollo  
intelectual y académico de los estudiantes”, permitiendo al alumno “discernir, cuestionar y evaluar de  
manera rigurosa el contenido de textos académicos y científicos”, debido a que una de las características  
ineludibles del nivel superior se relaciona con la capacidad de generar nuevos conocimientos. El  
fortalecimiento de las capacidades de lectura no sólo tendría un impacto en la trayectoria académica, sino  
para participar efectivamente dentro de la sociedad y enfrentar con éxito los retos venideros (Barrio del  
Campo et al.,2005).  
¿Qué acciones tomar desde las aulas normalistas?  
En diversos estudios se ha demostrado que los estudiantes de nivel superior perciben a la lectura como  
una actividad fundamental dentro de su formación profesional, pero al mismo tiempo, no forma parte de  
su vida cotidiana. Esta disociación entre el discurso pedagógico y las prácticas reales de lectura (Muñoz  
et al., 2020) es una de las problemáticas más frecuentes respecto a la lectura, así como los bajos niveles  
de comprensión lectora de los futuros profesores. Respecto al tema, todos los estudios concluyen que es  
de vital importancia lo que se lleva a cabo dentro de las instituciones formadoras de docentes, y en el  
contexto mexicano, específicamente dentro de las escuelas normales. Su relevancia radica en que para  
algunos estudiantes la formación inicial representará su primer contacto con determinadas lecturas, es  
decir, con nuevas formas de percibir el mundo a través del diálogo con diversos géneros y autores.  
Explorar el bagaje lector del estudiante normalista representa una de las primeras acciones a realizar  
dentro de los espacios áulicos. Conocer sus preferencias y hábitos lectores puede aportar valiosa  
Edición 4 | Vol. 4 Núm. 3 | enero junio 2026 |  
Página 165  
Artículo de Investigación Original  
Revista NEYART  
información para realizar un diagnóstico respecto a qué acciones encaminarán la ruta lectora. La creación  
de una “autobiografía lectora” puede ser una estrategia para identificar las experiencias previas con la  
literatura y reflexionar sobre la manera en cómo ha impactado en el ámbito personal y académico,  
identificando aquellos acercamientos gratificantes con la lectura durante su trayectoria académica para  
que ellos mismos, en un futuro próximo, sean capaces de replicar.  
Crear una identidad lectora en los estudiantes puede impactar significativamente en la creación de un  
nuevo hábito lector. A decir de Clear (2019), la identidad surge a partir de los hábitos y viceversa, por lo  
que “la meta no es leer un libro, la meta es convertirse en lector”. Con base en lo que plantea el autor, el  
surgimiento de esta nueva identidad puede guiarse a través de preguntas detonadoras como ¿Qué deseas  
representar? ¿Qué tipo de principios y valores quieres defender? ¿En quién quieres convertirte? Los  
primeros pasos para formar o fortalecer los hábitos lectores estarán entonces relacionados con mirar hacia  
adentro, o como diría Filloux (1995), un “retorno sobre sí mismo” antes que pretender enseñar  
metodologías y estrategias para el aprendizaje de la competencia lectora.  
Los hallazgos de Granado y Puig (2015) respecto a este punto indican que la identidad lectora de los  
maestros en formación actúa como un filtro interpretativo de la formación inicial, influyendo en su  
concepción de la lectura. Las autoras subrayan la necesidad de incorporar estrategias orientadas a la  
reflexión sobre las trayectorias lectoras personales y a la promoción de lecturas significativas. Al hablar  
de estrategias de lectura, Palomares López (2025) nos ofrece una serie condiciones para que éstas resulten  
exitosas dentro del salón de clases, las cuales se presentan en la Tabla 1.  
Tabla 1. Estrategias de lectura.  
Ámbito  
Descripción  
El docente debe conocer y dominar las estrategias que pretende  
implementar dentro del aula, teniendo siempre en cuenta el objetivo  
que pretende lograr.  
1. Dominio de las estrategias  
Contar con los recursos y materiales necesarios, tanto físicos como  
digitales (materiales impresos, libros, revistas, fichas impresas,  
ejercicios de comprensión) acordes a las edades de los alumnos y  
con los contenidos vistos en clase.  
2. Recursos y materiales  
Evitar caer en la rutina con ejercicios que sólo impliquen leer y  
contestar, sino motivar a los estudiantes a conocer de fondo un tema  
de su interés.  
3. Diversificación de  
actividades  
Hacer uso de material audiovisual o herramientas al alcance de su  
contexto para que la experiencia resulte significativa.  
4. Contexto del estudiante  
Edición 4 | Vol. 4 Núm. 3 | enero junio 2026 |  
Página 166  
Artículo de Investigación Original  
Revista NEYART  
Ser constantes, desarrollar las estrategias con frecuencia y darles  
continuidad. Incluir pequeñas actividades como parte de su día  
de clase, por ejemplo, una pequeña discusión respecto a un  
tema en específico para iniciar una sesión.  
5. Creación de hábitos  
Fuente. Elaboración propia basada en Palomares López, (2025)  
La aplicación de enfoques, métodos, estrategias, técnicas y dinámicas para fomentar la lectura estará  
supeditada al estilo de enseñanza de cada profesor, pero el punto de convergencia en cada una de las  
aulas, independientemente de la especialidad y del nivel educativo para el que se esté preparando el  
estudiante normalista, será incentivar la lectura tanto académica (relacionada con el área en específico en  
la que se está formando el futuro docente) así como de aquellos textos que el estudiante elija por iniciativa  
propia y que puedan aportar más adelante a su capital cultural como formador de futuros lectores.  
Las acciones encaminadas a la promoción de la lectura deberán implementarse tanto a nivel áulico como  
en la esfera institucional, partiendo de las premisas establecidas por el modelo educativo vigente, sin  
perder de vista el toque personal que cada profesor e institución le impriman a la experiencia lectora,  
tomando en cuenta la autonomía de gestión de cada centro educativo y adaptando las estrategias al  
contexto, las necesidades e intereses de los alumnos. A partir del análisis de diversas estrategias  
propuestas por Ramírez Infante (2020), se enlistan una serie actividades factibles y viables para llevarse  
a cabo dentro de las escuelas normales de nuestro país, de las cuales algunas de ellas ya se encuentran en  
marcha, mientras que otras están sujetas a mejora en su implementación.  
Lectura en voz alta de libros de literatura infantil y juvenil, promoviendo actividades  
lúdicas en torno a las historias y al contenido abordado.  
Presentación de cuentacuentos.  
Realización de talleres de promoción a la lectura para alumnos y docentes.  
Apertura de salas especializadas en literatura infantil y juvenil.  
Certificación de la comunidad escolar como promotores de lectura por parte de Cámara  
Nacional de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM).  
Visitas a ferias de libro nacionales e internacionales.  
Creación de una Biblioteca de Aula creada por los mismos estudiantes donde se fomente  
el intercambio de materiales impresos de distinta índole proveniente de su acervo personal.  
Edición 4 | Vol. 4 Núm. 3 | enero junio 2026 |  
Página 167  
Artículo de Investigación Original  
Revista NEYART  
Círculos de lectura quincenales o mensuales donde los alumnos sean capaces de compartir  
experiencias y reflexiones sobre lecturas de corte académico y de textos que los mismos  
alumnos tengan la libertad de elegir.  
Encuentros para el intercambio de experiencias lectoras entre distintas escuelas normales.  
Formación de nuevos Clubes de Lectura dentro de las escuelas normales, impulsados por  
la Estrategia Nacional de Lectura.  
Fortalecimiento de la Red Nacional de Bibliotecas de Escuelas Normales Públicas.  
Cabe señalar en este punto la importancia de la Red Nacional de Bibliotecas normalistas, gestionadas a  
través de la Dirección General de Educación Superior para Profesionales de la Educación (DGESPE). Su  
objetivo, como afirma Reyes Páez (2018) es “el intercambio de ideas, soluciones y recursos, así como  
incentivar la capacitación, profesionalización, actualización e innovación del personal bibliotecario”. La  
autora establece que su trabajo consiste en atender las necesidades de la comunidad normalista “en  
términos de información especializada para la investigación científica, alfabetización informacional para  
el uso de datos, fomento a la lectura y formación de lectores, entre otras, y así capacitar a los profesionales  
de la educación”. En la era digital, es imprescindible resignificar la función de estos espacios olvidados  
constantemente por la comunidad normalista como aliadas en la formación de los futuros docentes, como  
espacios para la socialización de saberes y para la creación de nuevos lectores y escritores.  
Asimismo, los Clubs de Lectura Normalistas, estrategia impulsada por la Dirección General de Educación  
Superior para el Magisterio (DGESuM) y el Fondo de Cultura Económica, en concordancia con la  
Estrategia Nacional de Lectura, se han forjado como espacios de convergencia para los miembros de la  
comunidad normalista que deseen “compartir ideas y percepciones que estimulen el respeto por la  
diferencia y la visión personal de cada integrante” (DGESuM, 2024). Las experiencias resultantes de  
estos encuentros pueden verse reflejadas en una publicación digital mensual denominada Clubs de  
Lectura Normales donde se dan a conocer las diversas actividades realizadas por los estudiantes  
normalistas de distintos planteles de todo el país en torno a la lectura, así como recomendaciones literarias  
de cada una de las escuelas participantes.  
Edición 4 | Vol. 4 Núm. 3 | enero junio 2026 |  
Página 168  
Artículo de Investigación Original  
Revista NEYART  
DISCUSIÓN  
Una de las mayores tensiones identificadas es la disociación entre el discurso pedagógico (que exalta la  
lectura como canal de aprendizaje y acceso al conocimiento) y las prácticas personales de los futuros  
profesores (Díaz-Díaz et al., 2022; Muñoz et al., 2020), quienes no cuentan con los hábitos y estrategias  
lectoras suficientes para encarar con éxito el reto educativo que tienen por delante, la formación de futuras  
generaciones. No es suficiente con formar lectores ni con alfabetizar; el objetivo debe ser formar  
"maestros promotores de lectura" (Ramírez Infante, 2020). Desde el ámbito gubernamental, a través de  
distintos programas institucionales para el fomento a la lectura, se han desarrollado estrategias para  
acercar la lectura a distintas esferas sociales, sin embargo, es necesario cuestionarse el elemento faltante  
para entender la no trascendencia de estos programas y estrategias lectoras.  
El normalista no sólo lee para sí mismo; lee para enseñar. Existe una correlación directa entre el capital  
lector del maestro y el interés que despierta en sus alumnos. Si el futuro docente no desarrolla el gusto y  
la pericia lectora durante su formación inicial, difícilmente podrá cumplir con los objetivos de la Nueva  
Escuela Mexicana (NEM) y ser capaz de consolidar la lectura como un medio para generar una conciencia  
crítica sobre el mundo y la realidad social, convirtiéndose en “un acto de reflexión y de conocimiento de  
las estructuras sociopolíticas y económicas en las que vivimos” (Freire, 2024, citado en León Campos,  
2025). Esto requiere que el docente se convierta en un "mediador competente" que utilice estrategias  
metacognitivas de manera consciente (Díaz-Díaz, 2022).  
Bajo el enfoque de la socioformación propuesto por la NEM, la lectura debe estar orientada a la resolución  
de problemas del contexto (Vicente Mejía, 2024). No se busca sólo que el normalista lea, sino que  
desarrolle un pensamiento crítico y sistémico que le permita intervenir de manera argumentada en una  
realidad educativa específica a través del Programa Analítico generado por cada plantel de educación  
básica. La comprensión lectora actúa aquí como un catalizador del aprendizaje; sin ella, el futuro docente  
no puede interpretar los nuevos planes y programas de estudio ni diseñar proyectos didácticos efectivos  
(Palomares López, 2025). La lectura reflexiva, como afirma Rosas Campo (2021) se presenta como una  
de las opciones a implementar con estudiantado normalista, con el objetivo de cuestionar su realidad y  
transformarla.  
Edición 4 | Vol. 4 Núm. 3 | enero junio 2026 |  
Página 169  
Artículo de Investigación Original  
Revista NEYART  
Las escuelas normales deberán seguir consolidándose como espacios de fomento a la lectura, tanto  
académica como recreativa. El papel que desempeñen los formadores de futuros docentes es crucial para  
mejorar la situación lectora en la que se encuentran los estudiantes. Se presenta la urgente necesidad de  
programas de formación continua en temas de implementación de estrategias didácticas para generar el  
gusto por la lectura y el mejoramiento de hábitos lectores, modificando la actitud del alumnado sobre la  
obligatoriedad de la lectura para dejar de percibirla como una actividad meramente instrumental, y más  
bien como una herramienta de autoformación y de disfrute.  
CONCLUSIONES  
Para el normalista, la lectura representa un desafío doble: debe formarse como un profesional  
intelectualmente sólido y, al mismo tiempo, prepararse para ser el principal mediador de lectura en  
educación básica. No basta con la decodificación de palabras, sino lo que realmente importa es lo que  
hace con la información recibida para poder transformar su realidad, en sintonía con los planteamientos  
de la Nueva Escuela Mexicana donde el normalista conciba la lectura como una herramienta de poder  
intelectual (Sandoval Aragón, 2007, citado en Street, 2008). El rol docente frente a la lectura se traduce  
en líder, mediador cultural, promotor y modelo para sus estudiantes. La lectura, como actividad inherente  
a la labor docente, no debe terminar en la formación inicial de los normalistas, sino que debe perpetuarla  
en su futura práctica profesional de manera transversal, integrando distintas áreas del conocimiento.  
Compartir la experiencia lectora de forma bidireccional profesor-alumno, incorporar temáticas  
interesantes para los estudiantes, generar aprendizajes significativos a través de la lectura creando una  
conexión emocional y con las experiencias personales (Muñoz et al., 2020) son estrategias que pueden  
implementarse de manera constante para crear un vínculo positivo con esta actividad fundamental para el  
futuro profesor. Cabe señalar la función motivacional del profesorado normalista quien tiene en sus manos  
la responsabilidad de mostrar a los estudiantes nuevos mundos y posibilidades a través de la lectura y en  
la creación de lectores asiduos, tal como lo plantea Domínguez Domínguez et al. (2015) cuando subraya  
que la lectura es un fenómeno motivacional que debe cultivarse desde el currículo inicial.  
Por otra parte, es necesaria la intervención de otros actores sociales además de las instituciones educativas  
para la promoción de la lectura como un elemento esencial de la sociedad mexicana, comenzando por los  
padres de familia, quienes representan la primera fuente de capital cultural. La  
Edición 4 | Vol. 4 Núm. 3 | enero junio 2026 |  
Página 170  
Artículo de Investigación Original  
Revista NEYART  
participación conjunta con otras instituciones de nivel superior o instituciones incluso del sector privado,  
puede ser un catalizador para el mejoramiento de prácticas pedagógicas dentro de las escuelas normales,  
así como para la realización de actividades culturales y académicas que den realce a las prácticas lectoras.  
Es preciso resaltar que el acceso a la lectura también está relacionado con cuestiones económicas, sociales  
y culturales. Debido a las desigualdades educativas existentes en nuestro país, es preciso que los gobiernos  
continúen trabajando en temas de bienestar y mejoramiento de la calidad de vida de las personas con el  
objetivo de que la lectura pueda ser parte de la vida cotidiana de todos y no sólo de unos cuantos sectores  
de la sociedad. En conclusión, generar una concientización sobre la capacidad transformacional de esta  
actividad tanto en el ámbito profesional como personal de los estudiantes deberá seguir siendo el  
propósito principal de las acciones realizadas desde el ámbito áulico e institucional.  
TRABAJO A FUTURO  
El presente trabajo pone de manifiesto algunos temas pendientes a desarrollar en futuras investigaciones  
que pueden estar encaminadas al impacto de la tecnología y los nuevos formatos de lectura digital en los  
hábitos lectores y periodos de atención que presentan los estudiantes, y cómo estos procesos pueden afectar  
su desempeño académico y en su capacidad de realizar análisis críticos. Se propone, además de una  
extensa investigación documental, implementar métodos e instrumentos que aporten información tanto  
cualitativa como cuantitativa en estudios de campo para determinar diversos aspectos relacionados con  
este tema.  
Aunado a ello, se plantea la posibilidad de indagar sobre qué estrategias y actividades específicas dentro  
de las aulas normalistas se están llevando a cabo para fortalecer la lectura, o en caso contrario, proponer  
estrategias viables que los formadores de docentes puedan implementar en caso de que su aplicación en  
este momento sea insuficiente o nula. Finalmente, se sugiere ahondar en el tema de la Red Nacional de  
Bibliotecas de Escuelas Normales Públicas como espacios de promoción, así como los Clubs de Lectura  
Normalista para su mejoramiento, difusión y participación entre la comunidad normalista.  
REFERENCIAS  
Applegate, A. J., & Applegate, M. D. (2004). The Peter Effect: Reading habits and attitudes of preservice  
teachers.  
The  
Reading  
Teacher,  
57,  
554-563.  
Armenta Courtois, E. T., lli, Hernández y Hernández, D., & Ortega Guerrero, J. C. (2023). Hábitos de  
lectura de estudiantes de la Universidad Veracruzana en tiempos de pandemia. Reencuentro.  
Edición 4 | Vol. 4 Núm. 3 | enero junio 2026 |  
Página 171  
Artículo de Investigación Original  
Revista NEYART  
Análisis  
De  
Problemas  
Universitarios, 35(85),  
213–  
236.  
Barboza Marcano, Y. (2007). La lectura: herramienta fundamental para la formación de los futuros  
docentes en el contexto de la sociedad del conocimiento. Laurus, 13(24), 112-130.  
Barrio del Campo, J.A., Borragá Torre, A., Pérez Fuentes, M C., & Castro Zubizarreta (2005).  
Potenciación de la lectura en estudiantes universitarios. Planteamientos para un reto de futuro.  
International Journal of Developmental and Educational Psychology, 2(1), 91-105.  
De la Cruz Reyes, D. Y. (2025). Una aproximación al estudio de la relación que tienen las estrategias de  
comprensión lectora que los docentes enseñan y el nivel de comprensión lectora que presentan los  
alumnos. LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, 6(3), 24-44.  
Díaz-Díaz, M., Echegoyen, Y., & Martín-Ezpeleta, A. (2022). Del lector ideal al mediador competente:  
Metacognición y hábitos lectores en la formación de docentes. Ocnos. Revista de estudios sobre  
Dirección General de Educación Superior para el Magisterio [DGESUM]. (2025). Un normalismo cada  
vez  
más  
lector.  
Clubes  
de  
Lectura  
Normales,  
3(11).  
Elche Larrañaga, M., y Yubero Jiménez, S. (2019). La compleja relación de los docentes con la lectura:  
el comportamiento lector del profesorado de Educación Infantil y Primaria en formación. Bordón.  
Filloux, J.C. (1996). Intersubjetividad y Formación (El retorno sobre sí mismo). Ediciones Novedades  
Educativas.  
Garrido, F. (2014). Leer y escribir para ingresar a la educación superior. Revista de la Educación Superior,  
Granado, C., & Puig, M. (2015). La identidad lectora de los maestros en formación como componente de  
su identidad docente. Un estudio de sus autobiografías como lectores. Ocnos: Revista de Estudios  
Edición 4 | Vol. 4 Núm. 3 | enero junio 2026 |  
Página 172  
Artículo de Investigación Original  
Revista NEYART  
Latorre, A. (2004). La investigación-acción. Conocer y cambiar la práctica  
educativa.  
León Campos, C. (2025). La Lectura como eje de transformación en la nueva escuela  
mexicana. Archipiélago.  
Revista  
Cultural  
De  
Nuestra  
Moguel Morales, O. M. (2025). La lectura: un desencanto con las páginas y un alejamiento de la sabiduría  
en la escuela contemporánea. LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y  
Moreira Moreira, E. M., & Hidalgo Valverde, A. A. (2023). La importancia de la lectura crítica en la  
educación universitaria: herramientas y métodos de comprensión. LATAM Revista  
Latinoamericana  
Muñoz, C., Lobos, C., & Valenzuela, J. (2020). Disociaciones entre discurso y prácticas lectoras en futuros  
profesores: Pistas para la formación docente. Revista Fuentes, 22(2), 203-211.  
de  
Ciencias  
Sociales  
y
Humanidades  
4(6),  
394  
405.  
Nava Arzaluz, A. (2020). El autoconcepto de lector del profesor de educación primaria. Magisterio, (91),  
23-29.  
Palomares López, B. G. (2025). Influencia de la comprensión lectora en el proceso de enseñanza  
aprendizaje  
Rodríguez de Moreno, E. A. (2016). Leer el mundo. Experiencias actuales de transmisión  
cultural. Anekumene, (11), 77-79.  
en  
un  
grupo  
de  
primaria.  
Revista  
Neuronum,  
11(1),  
138-158.  
Secretaría de Educación Pública (2022). Acuerdo número 16/08/22 por el que se establecen los Planes y  
Programas de Estudio de las Licenciaturas para la Formación de Maestras y Maestros de  
Educación  
Secretaría de Educación Pública. (2022). Plan de Estudio para la educación preescolar, primaria y  
Básica  
que  
se  
indican.  
Diario  
Oficial  
de  
la  
Federación.  
Edición 4 | Vol. 4 Núm. 3 | enero junio 2026 |  
Página 173  
Artículo de Investigación Original  
Revista NEYART  
secundaria.  
Solé, I. (2012). Competencia lectora y aprendizaje. Revista Iberoamericana de Educación (OEI), 2012,  
Street, S. (2008). Reseña de "Entre líneas; la lectura autónoma en estudiantes normalistas" de Sergio  
Lorenzo  
Vicente Mejía, K. (2023). La lectura y escritura en la nueva escuela mexicana. Un análisis documental en  
educación básica en México. Formación Estratégica, 7(1), 126-142.  
Sandoval  
Aragón.  
Sinéctica,  
Revista  
Electrónica  
de  
Educación,  
(31).  
TABLA TRABAJO COLABORATIVO  
Rol  
Autor (es)  
Conceptualización  
Metodología  
Hernández Luna Angélica  
Brauer Aguilar Martha Susana, Guerrero Preciado Mariana  
Gómez Landeros Ofelia, Sánchez Aguirre Fabián  
Hernández Luna Angélica  
Software  
Validación  
Análisis Formal  
Investigación  
Brauer Aguilar Martha Susana, Guerrero Preciado Mariana  
Gómez Landeros Ofelia, Sánchez Aguirre Fabián  
Hernández Luna Angélica  
Recursos  
Curación de datos  
Escritura - Preparación del borrador original  
Escritura - Revisión y edición  
Visualización  
Brauer Aguilar Martha Susana, Guerrero Preciado Mariana  
Gómez Landeros Ofelia, Sánchez Aguirre Fabián  
Hernández Luna Angélica  
Brauer Aguilar Martha Susana, Guerrero Preciado Mariana  
Gómez Landeros Ofelia, Sánchez Aguirre Fabián  
Hernández Luna Angélica  
Supervisión  
Administración de Proyectos  
Adquisición de fondos  
Brauer Aguilar Martha Susana, Guerrero Preciado Mariana  
Edición 4 | Vol. 4 Núm. 3 | enero junio 2026 |  
Página 174  
Artículo de Investigación Original